La vista

En Sevilla hay mucho que ver, mucha belleza que contemplar y mucho patrimonio cultural por descubrir. Seguro que la vista del skyline sevillano, con la omnipresente Giralda, es algo que no te puede dejar indiferente. Desde lo alto de Las Setas (Metropol Parasol de la Encarnación), al atardecer, Sevilla se ilumina y es hermosa, porque, como dice la canción: «¡Sevilla tiene un color especial!».

Demasiadas son las posibilidades con respecto a la segunda opción. El Alcázar, el Monasterio de la Cartuja, el Puente de Triana con el Guadalquivir, la Torre de Oro son bienes únicos y deben ser premiados, pero por la autoridad y por la armonía entre los elementos antrópicos y naturales elegimos la vista. de la Plaza de España desde el Parque de María Luisa.

Alcazar in Sevilla
Alcazar de Sevilla

El oído

Andalucía es la tierra del flamenco y aquí es donde empezamos. La Sevillana, un subgénero del flamenco que se toca especialmente durante las cientos de ferias de pueblos y ciudades andaluzas, transmite sensaciones particulares. La música, acompañada del sonido del taconeo (golpear con el talón contra el suelo), las palmas (manteniendo el ritmo con las manos) y el entusiasmo que manifiestan las bailaoras, hacen de la Feria un evento jovial de manifiesta belleza.

Si en Abril escuchas la divertida música de la Feria, poco antes, durante la Semana Santa, las marchas de las cofradías son inevitables. En Sevilla, las bandas ensayan la música de Semana Santa durante todo el año. Los lugares favoritos donde los músicos se reúnen para perfeccionar sus melodías son las orillas del Guadalquivir y el Parque de María Luisa. Así que en la capital andaluza, en cualquier época del año, si escuchas una marcha de este tipo, párate y disfrútala, ¡porque así es Sevilla!
Luego, si tu oído es lo suficientemente cultivado, te sugiero buscar una Peña Flamenca (club flamenco frecuentado por gente del lugar) y disfrutar de un espectáculo auténtico del arte más celebrado de Andalucía y de España: el baile, cante y toque flamencos.

El olfato

Sin duda, hay dos olores que caracterizan a Sevilla: el Azahar y el “olor a semana santa”. El primero es el azahar que en primavera da su aroma a las calles de la ciudad. Parece imposible, pero sobre todo en las tardes de primavera, quieres pasear por las calles arboladas del centro solo para embriagarte con este delicado aroma que anuncia la inminente llegada del verano. La flor de azahar caracteriza las tardes de primavera en Sevilla.

Patio de los Naranjos en la Catedral de Sevilla
Patio de los Naranjos en la Catedral de Sevilla

«El olor a Semana Santa» es el aroma del incienso. En Sevilla, el incienso está muy identificado con la Semana Santa, aunque se vende en las calles durante todo el año. Los «vendedores de humo» itinerantes acechan en las esquinas de las calles más transitadas como Avenida Constitution, Patio de Banderas, Calle Sierpes y Calle Tetuán y dispensan al ambiente, para atraer clientes, el característico aroma de esta resina.

El tacto

¿Quieres sumergirte en una experiencia a flor de piel y de espíritu? Visita pues los baños árabes (hammam Aire de Sevilla) para disfrutar de un masaje, de un baño en la antigua piscina subterránea rodeada por viejas paredes de ladrillos, donde tu cuerpo vivirá las sensaciones táciles y relajantes del Al Andalus clásico y de las Mil y Una Noches.

El gusto

Al mediodía, en el mercado de la Calle Feria, puedes probar todo tipo de tapas en esta popular Plaza de Abastos. El sabor, acompañado de la convivencia del lugar, hace que la experiencia sea auténticamente sevillana.

Puedes pedir el pescaíto frito (boquerones, acedías, puntillitas), la ensaladilla rusa con atún de Cádiz o con pulpo, las típicas habitas con choco, el Salmorejo y todas las otras tapas de Sevilla y Cadiz.

Ración de rabas rebozazas
Ración de rabas

Visitas guiadas con guía oficial

Todo esto y mucho más puedes descubrir si visitas Sevilla, si además quieres hacerlo de la mano de de un Guía Oficial de Turismo, puedes contactar con Francesco.